En la publicación anterior se dio un esbozo general de los campos de estudio e investigaciones que abarcan las llamadas neurociencias, y se dejó abierta la reflexión sobre ese posible puente o vínculo que podría comenzar a construirse hacia el ámbito de la educación lo cual queda aún, un trecho bastante largo por descubrir y explorar. Mientras desde el propio campo de las neurociencias no logre resolver y aclarar problemas de conceptualización epistemológica de origen y de desarrollo de sus diversas aplicaciones y metodologías creadas específicamente desde el entorno experimental de los laboratorios, clínicas y centros de investigación (Restrepo, 2020), aún alejados de los contextos escolares y universitarios, donde las problemáticas de enseñanza y aprendizaje son de igualmente diversas con múltiples factores y dimensiones de abordaje y tratamiento, éstas parecieran no concatenar con los intentos de poder dar fundamento sustantivo congruente y coherente, con lo que se pretende atender y explicar por ejemplo, lo que sucede en el contexto y/o realidad del aula (Castorina, 2016; Terigi, 2016).
Es por lo tanto, una postura que conforma parte de los neuromitos que intenta sustentar desde su explicación psicológica cognitiva, un tanto reduccionista que tiene su origen en el dualismo cartesiano: mente-cuerpo, y la posibilidad que tienen los niños, adolescentes y adultos para aprender algo a través de esta visión dicotómica reduccionista. El otro problema que presentan los docentes frente a grupo es su limitante de comprensión contextual, es decir, lo que en realidad le ofrece la escuela o universidad (problemática política y de gestión pedagógica), porque le falta tener un mayor conocimiento a profundidad y de especialización por ejemplo, sobre la neuroanatomía, neurofisiología y principios teóricos de la neuropsicología cognitiva que puedan orientarle para que, en colectivos y grupos de trabajo (escolar y universitario), se reflexione y se comprenda qué, cómo, para qué y por qué existen niveles de complejidad para conocer de lo general a lo particular y a detalle, la relación compleja entre el cerebro y la mente y los procesos cognitivos que generan las formas de aprender y educarse a través de procesos de la memoria, la atención y todavía con mayor complejidad, el entendimiento específico de la conciencia, ésta qué función juega en toda esa estructura del pensamiento humano se. ¿Qué elementos tendríamos que considerar para que en la práctica pedagógica del docente, se pudiera distinguir en lo que es capaz de realizar y evidenciar un alumno-estudiante-aprendiz-discente que está en ese proceso de aprendizaje y lo que en realidad sucede en el proceso de enseñar y desarrollar contenidos curriculares oficiales de los programas de estudio, que puedan ser sustentados teóricamente desde las neurociencias cognitivas o desde la neuropsicología cognoscitiva? En el último apartado aclararemos esta distinción y características particulares entre estas dos disciplinas y los problemas que subyacen en la práctica educativa.

